El “Dedo Acusador”

•8 Febrero 2010 • 3 comentarios

Cada día que pasa que voy dando más cuenta de las incongruencias del mundo y su gente.

Hoy en día, el tener una forma de pensar diferente, no normativa, o como lo quieras llamar y unos ideales distintos casi al resto de la sociedad (entendiéndose “resto” como la mayoría de personas) hace que la gente se sienta superior.

¿Por qué digo esto? Pues porque el ser “distinto” hace que la gente te cuestione, y no humildemente como tendría que ser, sino de una forma acusadora, lo que hace que tú te posiciones en un rango de inferioridad y el “dedo acusador” se crezca por ser quien ejerza su poder de oyente.

En ciertos pensamientos en los que los grupos enfrentados son muy distintos en número (hay una mayoría y una minoría muy notoria) se ve perfectamente esas “cuestiones acusadoras”.

El simple hecho de que te digan – “Pero ¿Tu por qué…?- ya es una forma de acusar, dependiendo claro está del contexto de la pregunta. Un ejemplo, – “Pero ¿Tú porque te hiciste vegetariana?”-. Es una manera de acusar el pensamiento de esa persona consciente o inconscientemente. Si yo llevo a cabo algo es porque tengo unos pensamientos propios. ¿Soy diferente? Acaso yo pregunto “¿Y tú por qué eres carnívoro?” No, no lo pregunto porque cada persona cree en una cosa y no me pongo a cuestionar lo que haga. (Después acaban soltando el rollo de la cadena alimentaria, que si el cuerpo necesita tales nutrientes… bla bla bla…) Y ya en sí, que te justifiquen tu propia actuación en comparativa con la de ellos es un intento de convencer al otro de que su acto no es correcto. “Es que las personas necesitamos comer carne para sobrevivir”. Pues muy bien amigo, cómetela tu que así me muero antes y no te tengo que escuchar.

De este modo, otro ejemplo puede ser – “¿Pero por qué crees en Dios?”-. Este no es mi caso, pero igualmente creo que cada persona creyente que escucha esta pregunta tiene que sentirse como si estuviera haciendo algo malo. Una cosa es que critiques a la Iglesia, pero otra es que derrumbes los ideales de la gente.

Acaso ellos van preguntando “¿Pero y tú por qué no crees?” Yo, por lo menos no he escuchado esa respuesta, y si la escuchara entendería que es una estrategia defensiva. Tú estás cuestionando su porqué, pues él/ella hace lo mismo invirtiendo la pregunta.

Y como he dicho al principio, creo que el “dedo acusador” es en sí una técnica de superioridad. Yo te pregunto sobre algo que no lo termino de entender y tú con tu respuesta me tienes que convencer. No perdona, yo no te tengo que convencer de nada, es más, no sé si contestarte incluso. ¿Acaso alguien te ha dicho que yo quiera compartir el por qué de mi manera de actuar contigo?

Quizás estos sean ejemplos extremistas, pero hay ejemplos de menor grado.

“¿Por qué estas estudiando tal carrera?” Porque no sabía qué hacer con mi tiempo libre y no me cogieron para presidente, no te jode…

“¿Por qué vistes así?”

“¿Por qué? ¿Porqué?…”

Si pasamos a escalas mayores, hablar de política sería uno de los grandes ámbitos del “dedo acusador”. En este caso, si hablamos de las dos grandes potencias, el número de personas en los grupos enfrentados, en este caso, sería más o menos equitativo.

Aquí, existe una recursividad de ambas partes. La cuestión es aplicable tanto a uno como al otro. La pregunta formulada es un intento de convencimiento de la parte que acusa. Es decir, yo te pregunto porque quiero convencerte de que tu posición no es la correcta. O bien, te pregunto para que intentes darme unos buenos motivos de tu decisión sobre el partido al que defiendes.

Es, en cierto modo, adoptar una postura infantil: “Pues el mío el mejor” “No, el mío es mejor que el tuyo…”

Al fin y al cabo, es cuestionar la opinión del otro, manteniendo la tuya siempre por encima, considerándote mejor, superior…

En mayor o menor medida, todos hemos caído alguna vez en el error de cuestionar a los demás. Quizás necesitemos sentirnos de vez en cuando superiores, o quizás no toleramos la manera de pensar de la otra persona…

Sea cual sea el motivo, siempre contiene un sentido de rechazo, y quizás eso haga que vea el mundo cada vez  más autoritario  e irritante.

Saltar muros

•3 Febrero 2010 • 5 comentarios

Hay veces, en los que sientes que tu vida está vacía. Vacía, no en el sentido de estar sólo, sin compañía, sino porque interiormente no hay nada positivo en tu vida.

Cierto es, que las cosas materiales (entre ellas las personas) nos hacen tener ese sentimiento de vacío, o bien, por la ausencia de alguien, o bien porque no te aporten nada.

Pero realmente te vuelves vulnerable cuando ves que constantemente estás haciendo o te ocurren cosas por las que no avanzas. Intentas atravesar muros. Primero te topas con un muro fino, te paras a mirarlo, lo rodeas y coges carrerilla. Lo has atravesado con facilidad. Después sigues encontrándote más y más muros y los vas pasando como el anterior, a veces son más altos, a veces más bajos, pero los pasas.

A partir de ese momento ya vas cogiendo confianza y no te paras a observar los muros sino que vas sin parar, uno detrás de otro, porque ya tienes la experiencia de haber conseguido sobrepasar con éxito todos los demás.

Entonces llegas un día, corriendo, como siempre, e intentas saltar el muro que hay delante de ti. Coges carrerilla, comienzas a acercarte y ¡zas! Te chocas. Acabas de toparte con un muro de hormigón, querido amigo. Aún así tú no desistes, y sigues corriendo hacia el muro. Otro intento en vano… Así te tiras mucho tiempo, intentando pasar ese muro maldito, día tras día.

Tus fuerzas se van acabando, ves como imposible poder pasarlo. Miras a tu alrededor, buscas caminos alternativos, pero no hay. Esa es la única salida, hay que salir de ahí como sea.

Tras un largo tiempo ahí quieto, contemplando el muro, percibes que tú solo no vas poder. Necesitas que alguien te impulse para poder saltarlo.

En ese momento te das cuenta de que antes de haber dicho nada, ya hay una mano detrás tuya esperando para impulsarte. Esa persona que sabes que aunque nunca esté, en realidad sí está. No hace falta que digas nada, sabe lo que quieres conseguir y por ello está allí, con una sonrisa que hace que te sientas en paz con el mundo. Os miráis, os comprendéis, y empezáis a correr juntos.

Llegas al muro y… estiras las manos, ves que no llegas, estiras todo tu cuerpo al máximo, y entonces esa mano mágica te da el último empujón para que alcances la cumbre. Lo has conseguido, después de tanto tiempo sentado frente a ese muro pensando en cómo saltarlo, al fin estás al otro lado.

Pero ves que al otro lado es todo muy distinto. ¿Dónde está esa mano mágica? ¿Se quedó para siempre al otro lado? No, esa mano puede atravesar todo lo que se le ponga por delante por tal de darte siempre el último empujón. Ahora, te toca seguir otra vez tú solo, es ley de vida. Tu vida la vives tú y solamente tú, aunque la compartas con los demás, pero nuestro camino es siempre en solitario.

Pues bien, ahora, a ese lado del muro te encuentras en un  terreno llano. Al principio avanzas con miedo, no sabes qué puedes encontrarte. De vez en cuando se te cruza alguna piedra, pero rápidamente le das una patada y así te pasas los días. Cada vez vas cogiendo más confianza en ese terreno, pensando en que es seguro. Te atreves incluso a ir con los ojos cerrados, ya no tienes miedo.

Así prosigues, corriendo felizmente, pero de repente…. ¡Pum! Te acabas de caer en un agujero. ¿Pero cómo? ¡¡¡Yo no he visto venir este agujero!!! Claro que no, ibas con los ojos cerrado, tan confiando en que el terreno era seguro que cuando te has querido dar cuenta estabas en un campo de minas casi…

Empiezas a perder la cordura, no sabes por qué ha pasado. Recuerdas…  - ¿Y la mano mágica? – No puede oírte, estás muy hondo para que alguien te escuche.- ¿Qué hago, qué hago? – Solo puedes escalar, tú solo. TÚ SOLO. Es solo cuestión de tiempo…

Afrontar las cosas por las que has fallado es así. Tienes que tener valor para saber que cada paso que das puede ser una caída más. Tampoco es cuestión de andar con miedo, pero ¡¡Abre los ojos que te la pegas!!

Retomando el principio de este post, todos en algún momento nos hemos sentido vacío. Si quieres, puedes intentar buscar esa mano mágica, pero no te hagas dependiente de ella. Hay que aprender a cometer fallos, a ir por caminos difíciles, pero por muy difíciles que sean no intentes salir de ese camino volviendo por dónde has venido, sigue adelante y enfréntate a todo lo que se te presente.

Suena fácil decirlo ¿Verdad? Pues sí, pero en el fondo, aunque nos guste recrearnos solamente en todo lo negativo sabemos que las cosas pueden cambiar.

¿Hay que olvidar los caminos por los que hemos pasado? En mi opinión, no, pero hay que dejarlos ahí bien lejos para no entrar otra vez en ellos. Y si entramos, ya sabemos lo que nos espera de nuevo. Eso es cuestión de que lo decidas tú…

Seguramente mis palabras contradigan muchas de las cosas que en mi vida me han acontecido pero, así somos, así soy, fallando en todo lo que se puede y más. Al fin y al cabo, de todo en esta vida se aprende. Ya sea para bien o para mal.

Justo antes de salir se pone la buena cara…

•1 Febrero 2010 • Dejar un comentario

Esta canción representa muy bien el sentimiento de todas aquellas mujeres que sufren en silencio por sus maridos. La escuche hace ya bastantes años y siempre me ha gustado.

Antes de que salga el sol
ya esta haciendo desayunos
tres hijos que mantener
ni un te quiero de ninguno
un marido alcoholizado
repartiendo malas hostias
si hubo algun recuerdo bonito
se ha perdido en la memoria
Toda la vida currando
harta de fregar mil suelos
Tiene cojones la vida
no va y se llama Consuelo

Pero sigue creyendo en ti, por eso cada mañana justo antes de salir se pone la buena cara
y las ganas d reir pa que no la vean llorar
aunque no sera por ganas
de ver que siempre es igual
lucha y no consigue nada

Ella tiene 23 y una niña de 6 años
Un vicio que mantener ese que ha matado a tantos
cuando Consuelo se acuesta ella sale a trabajar va a venderle una sonrisa al postor que apueste mas
Perseguida por el SIDA
con el miedo siempre en medio
Tiene huevos esta vida no va y se llama Remedios

Pero sigue creyendo en ti y aunque esta desesperada
cuando sale por ahi se pone la buena cara
y las ganas de reir pa que no la vean llorar aunque no sera por ganas

Aun no a terminao Remedios y empece yo a trabajar
para conseguir un sueño
voy perdiendo la libertad
por cantarte unas canciones
al diablo to le vendo
me alimento de ilusiones ya es lo unico que tengo
pero a mi como a Consuelo y Remedios aun me pasa
que sigo creyendo en ti que te llamas Eperanza

y sigo creyendo en ti por eso cada mañana
justo antes de salir me pongo la buena cara y las ganas de reir pa que no me vena llorar
aunque no sera por ganas
de ver que siempre es igual
lucha y no consigue nada

I’ll be there as soon as I can, But I’m busy mending broken pieces of the life I had before

•28 Enero 2010 • Dejar un comentario

You could be my unintended
Choice to live my life extended
You could be the one I’ll always love
You could be the one who listens to my deepest inquisitions
You could be the one I’ll always love

I’ll be there as soon as I can
But I’m busy mending broken pieces of the life I had before

First there was the one who challenged
All my dreams and all my balance
She could never be as good as you

You could be my unintended
Choice to live my life extended
You should be the one I’ll always love

I’ll be there as soon as I can
But I’m busy mending broken pieces of the life I had before

I’ll be there as soon as I can
But I’m busy mending broken pieces of the life I had before

Before you.

Cerrar un ciclo

•18 Diciembre 2009 • Dejar un comentario

Cerrar un ciclo – Paulo Coelho.

Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin.

Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir. Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos… no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron.

¿Me han despedido del trabajo? ¿Ha terminado una relación? ¿Me he ido de casa de mis padres? ¿Me he ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé, ¿ha desaparecido sin más?

Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así. Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida, se convirtieron de repente en polvo.

Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu país, tu cónyuge, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando página, mirando hacia adelante, y todos sufrirán al verte paralizado.

Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá: no podemos ser eternamente niños, adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o de rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver.

Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello.

Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros. Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar.

Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos. No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor. Deja de encender tu televisión emocional y ver siempre el mismo programa, en el que se muestra cómo has sufrido con determinada pérdida: eso no hace sino envenenarte.

Nada hay más peligroso que las rupturas amorosas que no aceptamos, las promesas de empleo que no tienen fecha de inicio, las decisiones siempre pospuestas en espera del “momento ideal”. Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior: repítete a ti mismo que lo pasado no volverá jamás. Recuerda que hubo una época en que podías vivir sin aquello, sin aquella persona, que no hay nada insustituible, que un hábito no es una necesidad. Puede parecer obvio, puede que sea difícil, pero es muy importante.

Cerrar ciclos. No por orgullo, ni por incapacidad, ni por soberbia, sino porque, sencillamente, aquello ya no encaja en tu vida. Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo.

Deja de ser quien eras y transfórmate en el que eres.”

Creo que debería empezar a actuar así ya. Ir cerrando ciclos que ya no me van a aportar nada. Al baúl de los recuerdos y si es posible, que se quemen todos ellos.

 


Queridos Reyes Magos….

•18 Diciembre 2009 • 2 comentarios

Hola asqueroso Mundo, te dije que pronto tendrías noticias mias.

Quiero decirte algo. Eres un traidor, te has pasado al otro bando.

¿Por qué no me dejas en paz?  Deja de tirarme mierda por encima cada dia. Intento hacer las cosas bien, mantener a todo el mundo contento, me preocupo por lo demás más que por mí… ¿Qué más quieres que haga? Ya sé que no puedo controlarlo todo, y que podría fingir que todo va bien, que no ha pasado nada, pero realmente me lo pones muy dificil.

Si no dejas de martirizarme todos los dias no puedo conseguirlo. Por favor, olvidate de mí por un tiempo, y amargale la vida a otro.

510.065.284,702

•15 Diciembre 2009 • 1 comentario

Querido Mundo, hoy más que nunca… me cago en tu puta madre. Te odio. Que te den.

Ya tendrás noticias mias, en dos dias te odiaré aún más.

Canciones de Antaño

•3 Septiembre 2009 • 2 comentarios

He aquí una de las maravillosas canciones que escuchaba cuando era pequeña. Esta y muchas mas la escuchaba en los viajes que hacíamos en el ford sierra que teníamos entonces.

Esta canción me llena de paz y de emoción.

John Denver fue un gran músico y compositor. Desgraciadamente murió en un accidente de avión (una de sus grandes pasiones, junto a la música) en 1997.

Una lección de la vida

•30 Junio 2009 • 1 comentario

 

COSAS QUE JODEN…. (Mama Ladilla)

 
En la vida hay que hacer cosas que joden.
Por ejemplo…, jode …pisar una mierda o trabajar.
 
Cuando estoy en un sitio en el que no debo estar
me quiero morir…
…o matarte…
…despacito..,
…sin prisa…
…pero sin pausa.
 
A veces me conformaría con que te callaras,
a veces daría dinero porque te callaras,
a veces daría mi vida porque te callaras,
a veces decapitaría por un segundo de silencio.
 
En la vida hay que hacer cosas idiotas.
Por ejemplo… una: …hablar con idiotas….
o sonreir a idiotas.
 
Rodeado de idiotas por los cuatro costados
me quiero morir…
…o matarlos…
…por idiotas,
…pero son muchos
…y me cansa.
 
Mejor esperar a que mueran por su cuenta.
Veremos, uno por uno, cómo revientan.
Pondremos todos sus órganos a la venta.
A veces decapitaría por un segundo de silencio.
 
En la vida hay que hacer cosas que hartan.
Por ejemplo, harta… viajar en el metro sin respirar,
sin aire.
 
Rodeado de axilas por los cuatro costados
no quiero vivir..
Me voy al campo…
…Que los follen.
…Que los zurzan.

 

¡¡Esta cancion es buenisima!! Viva Mama Ladilla

¡Tierra tragame… y meteme una paliza…!

•29 Junio 2009 • 2 comentarios

Bueno estas con las cosas típicas que me pasan a mí… ¡A quién si no!

Estabamos anoche tranquilamente, el señor P____o, D___d, V____r y yo,  sentados en la terraza del “Avelino” tomando un refresquito mientras conversábamos. Era una buena noche, no hacía calor, y se estaba bastante bien allí sentados, pero la tranquilidad duró poco…

En una de las muchas conversaciones que tuvimos nosé porqué pero salió el tema del racismo, y empezamos a debatir David y yo. Éste, con toda su mala idea me dijo una frase para pillarme (muy buena por cierto) la cual era: “Yo odio a los bomberos y a los negros”. Con los cual, tan ilusa yo dije: “¿A los bomberos?” Lo que llevó a David a decir: “aquí tu eres la más racista, ya que te ha sorprendido que odie a los bomberos pero no a los negros, ya lo ves como algo normal” ¬¬

Lo mejor viene ahora…

 Yo ya salté diciendo que ahí había ido a pillarme, porque yo a los bomberos no les veía ninguna razón para que los discriminara, pero que a los negros la gente lo discrimina por su color te piel.

Todo esto, lo dije excesivamente fuerte pero yo seguía con mi discurso, a lo que acabada mi frase, llega la camarera  del “Avelino” sirviendo los refrescos,(lo cual no lo esperaba porque nos había estado sirviendo todo el rato un camarero). Yo ni siquiera me di cuenta que venía, pues estaba de espalda a todo el mundo, y de repente…. me doy cuenta de que la camarera…….. es negra… (Fail!!)

Mi cara fue de…. O_O’    PERO QUE COJONES…!!!

En ese  momento no sabía si salir corriendo o decirle: “oye que no tengo nada contra tí” Fue un momento de silencio mientras servía las copas excesivamente largo e incomodo. Preferí no mirarla, para no cagarla más… solo esperé a que se fuera.

Despues llegaron los comentarios de estos tres con los que iba. Ya os podeis imaginar…

Lo peor de todo es que yo estaba defendiendo mi portura de no-racista y al final dí la impresión contraria, por lo que pudo oir ella…

Menuda suerte que tengo… La tia salió de la nada, y encima estos cabrones ni me avisaron de que venían. Por lo menos ellos pasaron un buen rato riendose de mí… ¬¬

Si me dieran dinero por cada cosas de estas que me pasan estaría forrada…

Con la boca tapadita estas mas guapa Ana!!

 

fail